Planes y contratos periódicos
Organizamos las revisiones y limpiezas en un calendario coherente con la actividad real de cada instalación.
Continuidad sin calendarios genéricos
La frecuencia adecuada no depende únicamente del paso del tiempo. El volumen de trabajo, el tipo de cocina y la configuración del sistema influyen en cómo evoluciona la acumulación.
Un plan periódico permite ordenar las intervenciones, mantener un seguimiento del conjunto y reajustar la planificación cuando el estado observado o la actividad del establecimiento cambian.
La periodicidad se propone según la instalación y su uso; no implica una frecuencia universal para todos los establecimientos.

Cómo se organiza el plan
Partimos de una valoración inicial y construimos una programación comprensible y revisable.
Valoración inicial
Definición del alcance
Plan de intervención
Programación de revisiones
Recordatorio y seguimiento
Actualización según el estado observado
La intervención, desde dentro

